El romanticismo musical español entre San Sebastián y Cádiz.
José Félix Lubet Albéniz, nació en San Sebastián (Guipúzcoa) el 30 de julio de 1826 y falleció en Jerez de la Frontera (Cádiz) el 19 de abril de 1893. Su apellido, castellanizado, procede del francés Loubet. Su padre era José Ignacio Saturnino Lubet y su madre María Luisa Pérez de Albéniz Basanta, que nacieron ambos en Donosti. Este matrimonio se celebró en la capital vasca en 1825 y de él nacieron cinco hijos, uno de ellos el que va a ser objeto de estudio en este artículo, por haber sido pianista, compositor, director de orquesta, tratadista musical y profesor1. Su padre, José Ignacio, que se titulaba profesor de Armonía, Composición e Improvisación, parece haber sido el autor de un tratado académico sobre la ciencia musical2.
| Pedro Albéniz Basanta (1795-1855) profesor de piano del Conservatorio de Madrid y tío de José Lubet. (Grabado de la BNE convertido a fotografía con IA) |
Se sabe muy poco de la trayectoria y aprendizaje de los primeros años de José Félix Lubet Albéniz, pero por su condición de nieto del compositor Mateo Albéniz y sobrino del célebre maestro de piano Pedro Albéniz (1795-1855) hermano de su madre, es de suponer que su influencia fue decisiva en su carrera, pues Pedro fue organista de San Vicente de San Sebastián, plaza que ocupaba desde los diez años, y maestro de capilla de Santa María de la misma ciudad, desde la jubilación de su padre en 18273. Algunas fuentes aseguran que José Félix estudió en París con Kalkbrenner, Herz y quizás también con Liszt, pero quizás se le han atribuido los profesores de su tío, que tuvo contacto con los dos primeros en sus estudios en Francia y también con Fetis y Rossini. Lo que parece evidente es que Pedro Albéniz, desde su puesto de profesor del Conservatorio Nacional de Madrid, facilitaría mucho a su sobrino José Félix sus inicios como concertista, pues con solo dieciséis años, en 1842 comenzó su carrera, realizando después muchos conciertos por España y Francia. En la prensa de dicho año, el crítico Espín y Guillén le saludó de forma entusiasta con las siguientes palabras:
Un intérprete con un fuego extraordinario y una fuerza y dominio del instrumento referido que sorprende. El Sr. Lubet y Albéniz es joven de un talento muy aventajado, reúne cualidades y genio para brillar en la carrera que con tanto acierto ha emprendido, y para ser un brillante pianista no le resta sino tener seis u ocho años más de edad; es decir, un poco menos de fuego y un poco más de calma4.
Según las reseñas que de su actividad concertística fueron apareciendo, el joven músico ya había actuado en París, Burdeos, Tolosa y otros puntos principales de Francia, «donde lo mismo que en Madrid y Barcelona, ha sido oído con extraordinaria aceptación y entusiasmo»5. En un recital suyo en Granada en 1848, la prensa comentó que gozaba de «una ejecución facilísima y sorprendente que recuerda a su gran maestro Liszt». El cronista consideraba que había que seguir su trayectoria, ya que tenía un mérito superior al de muchos aventureros musicales «que de extranjis» hacían fortuna en España6.
En 1849 actuaría en Sevilla, contratado por la empresa del teatro San Fernando, junto con una compañía lírica. El redactor aseguró que «este artista español, cuya ejecución en el piano hemos tenido el gusto de admirar, va a recibir sin duda del público de Sevilla los aplausos con que recompensó siempre los triunfos del genio»7.
En su concierto de presentación en el Teatro Principal de Cádiz en 1850, José Lubet hizo gala de sus grandes dotes de improvisador al piano. El crítico contó que se ofreció «a tocar sobre varios temas difíciles que le proporcionaron varios de los concurrentes». El joven pianista ejecutó «algunas variaciones improvisadas con gran maestría, pasando sin gran violencia de un tema a otro, en lo cual dio pruebas no solo de dominar bien el instrumento, sino de poseer muy buenos conocimientos en un arte adonde pocos llegan a la perfección», aunque, en opinión del redactor, para que hubiera sido perfecto tendría que haber sacado a relucir algunos temas de las más conocidas óperas que se habían presentado ya en Cádiz8. Tal era la influencia del género lírico entre el público de entonces.
A la manera de aquella época, Lubet también componía sus propias obras pianísticas y las interpretaba en sus propios recitales. Pocos años después se dedicó a la composición de la entonces naciente y rentable zarzuela. Constan al menos cinco, escritas en colaboración con otros autores. Las dos primeras, de 1852, se anunció para la temporada del teatro San Fernando de Sevilla, La casa de huéspedes, con letra de Loma y Corradi y La gira en San Juan, letra de Velázquez9. La tercera, al año siguiente, la zarzuela en dos actos “Dos golosos a una breva”, con letra de Alejandro Benisia y Joaquín Guichot y música de José Lubet y Mariano Courtier10. La cuarta, en cinco actos, con letra de una escritora anónima y música otra vez de Lubet y Courtier, titulada Don Policarpo Tragalón. Y la quinta, en un acto, con el título Don Bonoso Rompegalas o un viaje a El Puerto, arreglada al teatro español por el escritor sevillano Teodomiro Fernández Aveño, puesta en música también por Lubet y Courtier. A partir de este momento también dio el salto a la dirección musical, pues dirigió algunas compañías de ópera italianas de las que hacían giras por Andalucía11.
| Concierto de piano en un salón aristocrático del siglo XIX |
En 1857 aparece ya instalado en Cádiz y se organiza a principios de año un concierto benéfico en su honor. La convocatoria explica que se trataba del maestro director del Teatro Principal, y en él tomarían parte diversos artistas y se estrenarían diferentes composiciones, «cuya función corresponderá al merecido crédito que como profesor goza el señor Lubet en esta ciudad, donde son muy conocidos y apreciados sus talentos»12. Unos años más tarde aparece avecindado en El Puerto de Santa María13. Se dedica a la composición pianística y a la docencia, impartiendo clases particulares a muchas señoritas de la alta sociedad y en diferentes academias y escuelas. Entre sus alumnas hubo diferentes gaditanas, sanluqueñas y jerezanas, dado que Lubet se movía por la provincia gaditana, donde se casó en 1851 con una chica huérfana de 17 años, con quien tuvo lo menos seis hijos14. Ejerció probablemente también como profesor de algunos miembros de la familia Orleáns-Borbón, en su palacio de Sanlúcar. Es de suponer que su tío Pedro Albéniz le facilitó estos contactos con la aristocracia borbónica, dado que había sido profesor de la familia real desde 1837. Como testimonio de esta relación han quedado diferentes obras de José Félix dedicadas a miembros de esta familia, como la hermana de la reina, María Luisa Fernanda, esposa del duque Antonio de Orleáns e incluso a la propia reina Isabel II15. En la prensa se recogieron algunos testimonios, como el estreno de sus Canciones andaluzas, por la soprano Antonia Montenegro y el propio compositor al piano, en un concierto celebrado en Sanlúcar de Barrameda, compartiendo escenario nada menos que con el pianista norteamericano Louis M. Gottschalk y el violinista austríaco Louis Eller16. En noviembre del mismo año, Gottschalk y Lubet volvieron a coincidir en un concierto extraordinario celebrado en Sevilla, donde tocaron a dúo e interpretaron con ocho pianistas sevillanos más la fantasía sobre El sitio de Zaragoza, para diez pianos, del maestro americano17. También quedó constancia de la recepción de que fue objeto en Madrid por la familia real y el estreno de su pasacalle titulado El Príncipe, «ejecutado por vez primera en el palacio de los duques de Montpensier, en Sanlúcar de Barrameda, el día 28 de marzo de 1888 por la brillante banda de música del Regimiento de Álava», bajo la dirección del músico mayor Damián López Sánchez, por quien había sido instrumentado18.
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| Pasacalle "El Príncipe", original conservado en la Biblioteca Nacional de España (BNE) |
Su actividad musical abarca las diferentes localidades de la provincia gaditana, pues como ejemplo de ello habría que destacar un concierto celebrado en el verano de 1871 en que el maestro donostiarra presentó sus obras Castilla y Aragón, Andalucía y Guipúzcoa, popurrí descriptivo, y otra titulada Andalucía y Aragón, escena macarena-flamenco-aragonesa, para cuatro pianos y armoniflauta (armonium), que fueron ejecutadas por tres señoritas y el propio Lubet, acompañados por las alumnas del colegio del Carmen, que tañían las castañuelas, panderetas, tamboriles, triángulos, copas y palmas. La prensa se hizo eco de «los infinitos elogios» que se habían prodigado a tales composiciones, «celebrando las dificultades vencidas para armonizarlas, la brillantez y limpieza de la ejecución y la fidelidad con que están copiados nuestros aires nacionales»19. Se configura así nuestro autor como un compositor nacionalista en consonancia con las corrientes europeas que se expanden en el romanticismo.
Otra de sus obras curiosas sería estrenada en Sevilla en 1882 con motivo de la celebración del IIº Centenario del pintor Murillo. Se trataba de la Melodía a Murillo, para tiple, piano y armonium, con letra del literato gaditano Adolfo de Castro y que fue cantada por María Fernández Boada de Castro, acompañada por el propio Lubet20.
José Félix Lubet dejó escritas un buen número de obras para piano, música de salón de la época, donde los valses, polkas, mazurkas, pasacalles y demás piezas bailables del rico folclore patrio, causaban furor y gustaban mucho al público burgués que pagaba a los músicos en sus fiestas de sociedad. También, dada sus grandes dotes virtuosísticas, interpretaba muchas obras basadas en las óperas románticas de gran éxito, como las de Rossini, Donizetti, Bellini, etc. Eran piezas de gran dificultad técnica que gustaban mucho al público. Sin duda, Lubet Albéniz representa una de las figuras más sobresalientes del piano romántico español, además de haber contribuido a iniciar la fusión entre el lenguaje estético europeo de la música clásico y el canto popular español y andaluz que aprovecharon y ampliaron otros autores posteriores.
Lubet ejerció como profesor y logró formar como pianistas a varias generaciones de andaluces. Daba clases en el Colegio del Santísimo Cristo de la Esperanza de Jerez. Tuvo un hijo llamado Arturo, que fue afinador de pianos, otro llamado Juan, que también estudió música, y otro, llamado igual que su padre, que tocaba la viola en un cuarteto que dio muchos conciertos y grabó para la radio, y que fue director del Orfeón Gaditano.
Tres obras suyas con relación a Sanlúcar de Barrameda.
Como ejemplo de su obra hemos seleccionado las siguientes tres piezas, que tienen relación con Sanlúcar de Barrameda, bien por reflejar aspectos de la ciudad o bien por estar dedicadas a alumnas suyas que residían en la localidad.
LA JARA (Pago de Sanlúcar de Barrameda) Mazurka para piano21.
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| Original existente en la BNE de Madrid |
El matrimonio formado por el vinatero y ganadero de reses bravas Carlos Otaolaorruchi Munilla y su esposa Horacia Somavía Terán, vivían en la céntrica calle Bolsa, 21, en una de las magníficas casas que se construyeron en esa vía por las familias acaudaladas de aquellos años. Carlos tenía 27 años, pues había nacido en 1870 y su esposa Horacia, la dedicataria de la Mazurka La Jara, contaba con 23 años. Había nacido en 1864 y fallecería con solo 40 años en 1904.
Como muchas familias acomodadas, esta familia también tenía su “recreo” veraniego en La Jara, una zona que ya a fines del siglo XIX se destacaba por su exuberante naturaleza, tranquilidad y temperatura suave durante el tórrido verano. Carlos Otaola también se construyó un hotelito en el pago de la Jara, que más que una casa era un palacio, adornado con mármoles y azulejos. Una hacienda que hermoseaba mucho el entorno y que se podía vislumbrar desde la vía del ferrocarril de la Costa que iba de Sanlúcar a El Puerto. La pieza, escrita bajo la forma de Mazurka sentimental brillante, emana un ambiente apacible y amable, con una estructura formal muy sencilla, en consonancia con la belleza natural de esa hermosa zona sanluqueña.
LOS PÁJAROS, nocturno imitativo para piano22.
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| Original impreso existente en la BNE de Madrid |
Lubet dedicó otra pieza titulada Los pájaros a otra sanluqueña: Joaquina Otaolaurruchi Munilla, hermana de Carlos, cuñada de la ya citada Horacia. Estas piezas fueron escritas entre los años 1884 y 1888, al igual que el pasacalle dedicado a don Antonio de Orleáns. Joaquina nació en 1867 y en en 1887 vive con su madre viuda y sus hermanos en la calle San Juan 16. Debió ser una buena alumna y con gran dotes musicales, pues Los pájaros no es una obra fácil, aunque el autor da la opción de poder interpretar una versión menos virtuosística. En forma de nocturno (pieza romántica por excelencia en la época), que se presta tanto a la contemplación sentimental, se trata de una especie de diálogo en una forma improvisatoria entre el piano y una bandada de pájaros de variada especie, que se encierran en la parte aguda del instrumento y le da un tono naturalista y simpático a la obra.
LAS DOS DEL RELOJ DE LA TIENDA DEL Nº 2 EN SANLUCAR DE BARRAMEDA, Polka para piano23.
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| Original impreso de la partitura (BNE, Madrid) |
Los Angulo fueron una familia de Jerez que se vino a vivir a Sanlúcar de Barrameda para iniciar diferentes negocios vitivinícolas. Habitaron una casa en la calle Santo Domingo 1 (hoy desaparecida) y luego compraron una casa en la calle Caridad (que aún existe, aunque reformada) que habitaron varias generaciones. Del matrimonio entre Gerónimo Angulo y Carolina Cormack nacieron varios hijos e hijas, una de las cuales, María, estudió piano con el profesor vasco. María Angulo Cormack es la dedicataria de la pieza escrita por el compositor, de tono humorístico, que hace referencia a un célebre hotel y restaurant existente en la calle Ancha, que estuvo abierto más de cuarenta años entre los siglos XIX y XX. Estaba situado en la esquina con la calle Cervantes, donde después existió otro negocio de hostelería llamado “Nuevo Bar”.
José Félix Lubet falleció en Jerez de la Frontera, el 20 de abril de 1893, según consta en El Guadalete del día siguiente. Aparece como vecino del Barrio de Santiago. En Sevilla, el 23 de abril se dio la triste noticia: «El maestro compositor D. José Lubet y Albéniz ha fallecido en Jerez de la Frontera. Ha dejado muchas obras musicales de reconocido mérito, entre ellas algunos zortzicos»24. Como buen vasco, nunca olvidó su propia cultura.
NOTAS
1Datos contenidos en FamilySearch. (Consultado el 1 de septiembre de 2026). Una recopilación de su biografía y trayectoria en la tesis de PAULO SELVI, Isabel: “La influencia de Liszt en el panorama musical hispano a raíz de su estancia en la Península Ibérica”. Universidad de La Rioja, 2017. p. 387-406. Aunque los resultados de mi investigación difieren en algunos aspectos de los aportados por la autora.
2LUBET, José Ignacio: Creación de la ciencia musical bajo las bases o principios astronómicos / escrita espresamente [sic] y dedicada a todos los conservatorios de música de todo el orbe por José I. Lubet, profesor de harmonía, composición e improvisación. Bayona, 1850. Ejemplar existente en la BNE.
3Casas, Gemma: “Pedro Pérez de Albéniz y Basanta”. En Historia hispánica, online: https://historia-hispanica.rah.es/biografias/35427-pedro-perez-de-albeniz-y-basanta (Consultado el 3 de septiembre de 2026)
4Espín y Guillén, J., en La Iberia musical y literaria, 27 noviembre 1842, p. 4. Diario de Avisos de Madrid, el 21 de noviembre de 1842.
5El Fénix, Valencia, 23 abril 1848, p. 8.
6El Granadino, 5 Julio 1848, p. 4.
7Gaceta de Madrid, 22 de noviembre 1849, p. 2.
8La Tertulia, periódico semanal de literatura y de artes, domingo, 23 de junio de 1850, p. 5. Ya en 1849 había pasado el artista por Cádiz de camino hacia Lisboa, y se destacó que en Sevilla «tuvo la honra de tocar» ante la familia Orleáns y Borbón, quienes «se dignaron permitir pusiese sus augustos nombres al frente de cinco canciones andaluzas que al intento compuso». (Gaceta de Madrid, 22 de marzo 1849, p. 3)
9La Paz, Sevilla, 5 abril 1852, p. 3.
10Sevilla, 1853, Imp. de la Aurora.
11Veáse El Guadalete, 22 abril de 1854, p. 3.
12La moda, Cádiz, 25 enero 1857, p. 3.
13Guía de Cádiz y su departamento, José Rossety, año 1869, p. 313
14Nacidos en Cádiz, Chiclana, Jerez y El Puerto de Santa María. Sus apellidos eran Lubet Reinante.
15«Ha
venido a Madrid, siendo recibido por la familia real, el maestro
compositor de Cádiz don José Lubet, el cual ha ofrecido a S.M. el
Rey un vals coreado, y a la reina madre doña Isabel, una obra
característica (Crónica de la Música, 23 septiembre 1880,
p. 6). LUBET Y ALBENIZ, José: Ramillete Artístico
[Manuscrito] / colección de canciones andaluzas compuestas
espresamente y dedicadas a la infanta de España María Luisa
Fernanda, duquesa
de Mompensier. Cinco obras para canto y
piano: Canciones Andaluzas: El tremendo, La jitanilla, La morenita
resalá, Frazquilla la Granaína, El gachón. Biblioteca Insular de
Gran Canaria, José Pérez Vidal.
16La España, 1 septiembre de 1852, p. 1. El concierto se celebró el 25 de agosto de dicho año con motivo de un “besamanos” a los duques, con una nutrida asistencia de la alta sociedad andaluza. (DAZA PALACIOS, Salvador.: “Un concierto en Sanlúcar del célebre pianista y compositor Gottschalk (1852)”. En https://elsanluquilla.com/articulos/arte/musica-sanlucar/un-concierto-en-sanlucar-del-celebre-pianista-y-compositor-gottschalk-1852/)
17La Paz, 11 noviembre 1852, p. 4. Los demás pianistas fueron Blanco, Castro, González, Fernández, Kluft, Millán, Rodríguez y Vázquez.
18José Lubet y Albéniz, El príncipe: pasa-calle para piano. Madrid, Antonio Romero, 1888, portada. BNE, sig. MP/79/8, en línea: <http://bdh-rd.bne.es/>. Damián López también obsequió al duque de Montpensier con otra pieza original, concretamente, con la partitura de la Polka de Los Infantes, por la que recibió «un soberbio alfiler de oro y brillantes de gran precio e incalculable valor artístico». Diario de Pontevedra…, 30-X-1908, pág. 1. (AYALA HERRERA, Isabel Mª / Juan Carlos GALIANO DÍAZ: “Ecos de Ultramar: El músico mayor jiennense Damián López Sánchez (1895-1930)”. Boletín de Estudios Giennenses, 2020, ene-jun. 221, pp. 381-435)
19Las pianistas fueron Julia Thuyllier, Concepción García y Josefa Morante. (La Iberia, Madrid, 29 agosto 1871, p. 3)
20Sevilla Mariana, revista religiosa, año 1882, T. 2, p. 397. Este evento congregó a muchos otros importantes compositores españoles, así como a estudiosos del Arte, con un amplio programa de actividades.
21La Jara (pago del término de Sanlúcar de Barrameda): Mazurka para piano, por José Lubet y Albéniz. Aparece registrada en el Boletín de la P.I. de 1 de Abril de 1888. Impresa por F. Echevarría ese mismo año. Se puede oír en mi canal de YouTube: https://youtu.be/uieZfbpGpN8?si=zSyPEBY_ZEP-bu3r
22Los pájaros: nocturno imitativo para piano. Madrid, A. Romero, entre 1884 y 1886. Uno de los más prestigiosos editores de música de la época. En YouTube: https://youtu.be/Z5V_SjAR0Hg?si=Whi6uGe2oscWm317
23Las dos del reloj de la tienda del nº 2 de Sanlúcar de Barrameda, Polka para piano, por José Lubet y Albéniz. Aparece inscrita en el Boletín de la Propiedad Intelectual del 1 de Julio de 1887, p. 79. Fue editada el mismo año en Madrid por F. Echevarría. Puede oírse en YouTube: https://youtu.be/ds7V06UBKHI?si=gKGOqPwYSB1TUeX2
24El Noticiero Sevillano, Sevilla, 23 de abril de 1893, p. 2.



